Image copyrightGettyImage captionLa jueza Eva Asderaki-Moore recibió todo tipo de elogios en las redes sociales.
El serbio Novak Djokovic no fue la única estrella de la final del Abierto de tenis Estados Unidos, pese a que venció de forma magistral a Roger Federer para sumar su tercer Grand Slam del año y el décimo en su carrera.
El número uno del mundo respondió a los 20.000 espectadores en Flushing Meadows, que vitoreaban cada punto del suizo y cada fallo suyo, con una exhibición de tenis que confirmó su dominio en el circuito profesional y su superioridad sobre el considerado mejor jugador de la historia.
El ambiente fue tan hostil en contra del serbio que, tras consumar su victoria, Djokovic la celebró con el grito «esto es Esparta» en compañía del actor Gerard Butler, a quien imita a la perfección en su papel de rey Leónidas en la película «300».
Fue en ese escenario, tenso, de mucha presión, en el que surgió otra figura para compartir el protagonismo.
Image copyrightGettySu nombre es Eva Asderaki-Moore, la primera mujer en ser juez de silla de la final masculina del Abierto de Estados Unidos y la segunda en hacerlo en un Grand Slam tras la francesa Sandra de Jenken, que lo hizo en 2007 en Australia y Roland Garros.
La actuación de la árbitro griega, de 33 años, fue tan impactante que su nombre opacó el de ambos tenistas en redes sociales durante gran parte del partido.
Lluvia de elogios
Pese a lo que estaba en juego, Asderaki-Moore no tuvo reparos en anular decisiones de los jueces de línea y sentenciar puntos a favor y en contra de los jugadores, que en muchas ocasiones retaron a su autoridad solicitando el sistema «ojo de halcón».
Image copyrightGettyPero el uso de la tecnología para lo único que sirvió fue para darle la razón y engrandecer su figura, hasta el punto que en Twitter fue considerada como la MVP (jugador más valioso) del partido.
Asderaki-Moore acertó en ocho decisiones que pudieron cambiar el desenlace del encuentro, que al final terminó a favor de Djokovic 6-4, 5-7, 6-4 y 6-4.
La tenista estadounidense Madison Keys pidió aplausos para la jueza de silla, mientras que su compatriota Malanie Oudin envió el mensaje: «¿Puede ser Eva Asderaki-Moore mi árbitro de ahora en adelante? Increíbles decisiones esta noche».
Image copyrightGettyLa neozelandesa Marina Erakovic quedó impresionada por su excelente actuación «bajo presión». «Digo, por su calidad, probablemente es el mejor juez de silla que he visto todo el año«, agregó.
Asderaki-Moore también recibió felicitaciones por parte del circuito profesional de tenis femenino (WTA, por sus siglas en inglés) y por una de las leyenda del tenis y actual comentarista, el estadounidense John McEnroe.
Todo por el tenis
Asderaki-Moore fue una de los 19 árbitros con la Insignia de Oro que trabajaron en el Abierto de Estados Unidos y que es el máximo nivel que puede alcanzar un juez tras ser evaluado por las máximas autoridades del tenis.
Image copyrightGettyEl contacto de los jueces con los medios de comunicación suele ser escaso y Asderaki-Moore evitó referirse a su actuación tras la final en Estados Unidos, pero en una entrevista al sitio oficial del Abierto de Australia a comienzos de año habló sobre sus inicios.
«Solía jugar tenis como un pasatiempo cuando era joven en Grecia y hubo un torneo internacional en el que ayudamos como jueces de línea. Me divirtió estar en la cancha haciendo otra cosa que distinta a jugar y así fue como todo empezó», recordó.

La jueza reconoció que tiene que someterse a una examen de vista cada año y que el torneo que siempre recordará será el de los Juegos Olímpicos en Atenas, «al ser de allí y tener todos mis amigos alrededor, fue muy especial».
Sobre lo más difícil de su profesión, Asderaki-Moore comentó que es «estar concentrado por un tiempo tan largo porque los partidos, especialmente en los Grand Slam, pueden durar cinco horas», además de «no poder ir al baño«.
«Si podemos y sucede muy de vez en cuando, pero a mi no me gusta y muchas veces termino con calambres en el estómago al final del partido».
Su presencia en la final de este domingo fue la tercera en un partido decisivo de Grand Slam tras haber estado en las finales femeninas del Abierto de EE.UU. en 2011 y la de Wimbledon de 2013.
Image copyrightGettyPrecisamente fue en la de Flushing Meadows hace cuatro años cuando su nombre surgió por primera vez en los medios de comunicación al ser testigo del arrebato de Serena Williams, quien protestó una de sus decisiones diciendo que era «fea en su interior» y le dijo que «ni siquiera la mirara«.
Ahora su imagen vuelve a estar en el foco de atención, pero por otras razones.
fuente.bbcmundo
